No se trata de realizar grandes actividades, sino de encontrar oportunidades cotidianas para moverse, descubrir y compartir en familia.
Durante los primeros años, los niños están constantemente descubriendo su entorno.
Caminar, correr, saltar, bailar o realizar actividades que impliquen movimiento forman parte de las experiencias diarias que acompañan su desarrollo.
Incorporar momentos activos dentro de la rutina permite que los niños exploren distintas formas de movimiento mientras disfrutan nuevas experiencias.
Actualmente, gran parte del día puede estar ocupado por actividades sedentarias. Por eso, brindar espacios donde los niños puedan moverse libremente es una parte importante de promover hábitos saludables desde etapas tempranas.
No siempre se necesitan actividades estructuradas o planes especiales.
Una caminata familiar, jugar en un espacio al aire libre o simplemente incentivar momentos de movimiento durante el día pueden convertirse en oportunidades para mantenerse activos.
Los hábitos saludables comienzan a construirse dentro del entorno familiar.
Cuando los padres y cuidadores participan en actividades activas, generan espacios donde el movimiento forma parte natural de la rutina.
Compartir una caminata, acompañarlos mientras exploran o dedicar un momento del día para una actividad física familiar puede fortalecer los vínculos y convertir estos espacios en experiencias positivas.
Promover una rutina con momentos de movimiento no significa buscar la perfección.
Cada familia puede encontrar formas diferentes de incorporar actividad según sus posibilidades y contexto.
Algunas ideas pueden ser:
Las experiencias durante la infancia pueden influir en la forma en que los niños se relacionan con el movimiento.
Brindar oportunidades para moverse, explorar y disfrutar de actividades activas forma parte del acompañamiento que reciben durante su crecimiento.
Porque las pequeñas acciones de hoy pueden construir hábitos saludables para el futuro.
¿Por qué es importante promover el movimiento durante la infancia?
El movimiento forma parte del desarrollo infantil y permite que los niños tengan experiencias de exploración y actividad acordes a su etapa.
¿Los niños necesitan realizar actividades deportivas para mantenerse activos?
No necesariamente. Las actividades cotidianas que implican movimiento también pueden formar parte de una rutina saludable.
¿Cómo pueden los padres incentivar el movimiento en casa?
Los padres pueden crear oportunidades para moverse mediante actividades familiares, juegos activos y espacios donde los niños puedan explorar.
¿Cuánto movimiento necesitan los niños?
Las recomendaciones pueden variar según la edad y características de cada niño. Es importante considerar las guías de actividad física establecidas por organismos de salud y consultar con profesionales cuando sea necesario.