El ejercicio durante el embarazo ayuda a las mujeres en muchos aspectos de su cuerpo, autoestima y anímicamente; sin embargo, hay algunas cosas que debes tener en cuenta si deseas realizar alguna rutina durante tu embarazo.

Comienza con 15 minutos de ejercicio 3 veces a la semana y aumenta gradualmente a sesiones de 30 minutos 4 días a la semana o todos los días. Entre las mejores recomendaciones sobre el tipo de ejercicio a realizar durante el embarazo son:
Es una gran base para la aptitud física durante el embarazo y puedes hacerlo durante los nueve meses completos si te sientes cómoda. Es gratis y está disponible en la puerta de tu casa. Si no estás acostumbrada a hacer ejercicio, caminar es la mejor propuesta para comenzar.
Esta actividad se enfoca en el bienestar físico y mental. Utiliza una serie de posturas corporales y particularmente te enseña técnicas de respiración. Un aspecto importante es que puedes adaptar las posturas conforme va avanzando tu embarazo.
Es otra actividad física altamente recomendable durante todo el embarazo. Al estar en el agua, tu peso aparentemente disminuye ayudándote a descansar momentáneamente del sobrepeso que tengas en ese momento. Además te oxigena y fortalece tu cuerpo para ayudarte a un mejor alumbramiento.
Si no puedes salir o tienes poco tiempo, hay muchos ejercicios que puedes hacer en tu hogar.
Puedes buscar programas de ejercicios para el embarazo o alternativas para ser más activa en casa, por ejemplo, poniendo energía adicional en las tareas domésticas o en la jardinería.
En caso de trabajar, puedes usar tu viaje diario para hacer ejercicio y caminar un poco durante el trayecto.


Los músculos pélvicos se encuentran en la pelvis y van desde el hueso púbico en la parte delantera, hasta la base de la columna en la parte posterior. Tienen forma de hamaca y protegen tus intestinos, útero y vejiga.
Los músculos del piso pélvico sostienen estos órganos cuando saltas, estornudas, toses, levantas objetos pesados o empujas a tu pequeño hacia afuera en la segunda etapa del trabajo de parto.
Cuando estés embarazada, debes asegurarte de ejercitar los músculos del suelo pélvico porque se debilitan tanto en el embarazo como en el parto. Al mantenerlos fuertes, puedes ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar incontinencia (cuando la orina se filtra accidentalmente).
Puedes ejercitarlos en cualquier momento del día, estés donde estés, sin que nadie sepa que estás haciendo los ejercicios.